El cosmos fue testigo
de algo siniestro
Entre tu boca y la mía.
Mientras la bóveda oscura y vacía del Universo nos lanzaba maldiciones y encierros, nos besamos buscándonos de la toda la magnitud de ese espacio.
De lo sagrado y lo profano.
Un beso a los dioses y los demonios
De todos los orígenes del caos.
Te besé
Me besaste
Cosmonauta de todos los cielos
Implacable, tímido y fugaz.
Me convertí en galaxia, en espesor de estrella incandescente.
Explosionamos en el placer de un beso espacial y enigmático, envolviendo el silencio que nos aturdía y nos vaciaba, para luego lanzarla a las lenguas planetarias.
En ese beso nos fusionamos
Fuimos fuego
Estrella
Fulgor de noches calladas y perpetuas.
Espejismos de mundos perdidos y aniquilantes
Beso espacial
Beso cósmico
Infinito
Y palpitante.
Beso que perdura en la eternidad y trasciende el tiempo y nuestros cuerpos celestes.
Cuyas almas separadas por un abismo más grande que el misterio, se juntan una y otra vez, soslayando la muerte
La física
Y los miedos.
Jimena Herrera.
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