Tus labios sellaron mi corazón,
quedé en un sueño en vida desde hoy.
Ay cariño, me encanta probar tu sazón,
mientras saboreo tus labios al son de Chinoy.
En el mundo, dice Bauman, se hallan dos acontecimientos inevitables de nuestra existencia: enamorarse y la muerte. En esta última quisiera d...
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ResponderBorrarMuy buen punto de partida en la sinestesia que une el sabor, el beso y la música; el poema es breve y onírico, pero la tercera línea rompe un poco el hechizo, me devuelve a la tierra al ser muy coloquial ("probar tu sazón"), como que no va con el tono del inicio y el final.
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