No fueron marcas
fueron nauseas
al pasar por mi piel
hiciste una herida
dónde nació un surco
el que volví a nutrir
cicatriz
dando vida a muchas flores
llenando de colores
la yaga que un día dolía
no hay perdón
no hay olvido
ni reparación
pero aún así
sigo siendo amor.
resiliencia
ResponderBorrar