La felicidad no es un constante
es un instante
noches enteras imaginé
que al llegar el momento
esboso en silencio
que dulce sentirte dentro
perpetuo unguento
navegante
en las aguas
saciadas del placer
mi invierno
cálido es
por la gracia de tu piel
cobijo interno
seguridad en el ser
deseo de abrazos tiernos
besos de amanecer
escuchar del frio vivido ayer
pero solo necesitaba
tu fuego
para volver
encender la luz
confiar otra vez
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